Un 18el El poeta inglés del siglo XVIII William Cowper escribió una vez: “La variedad es la sal de la vida, la que le da todo su sabor”. En Toolless, cada nuevo prototipo de carcasa o caja plástica para trajes es diferente. Nuestras carcasas personalizadas son utilizadas por muchas empresas diferentes y emprendedores inspirados, que abarcan desde la gestión energética hasta equipos para fotografía y radiología, pasando por todo lo demás: el negocio va bien y la variedad de clientes le está dando mucho sabor a Toolless.
Acabamos de terminar un prototipo que consiste en una pequeña placa para tapar un agujero que quedó cuando un cliente quitó un componente innecesario del armazón metálico de un nodo de gestión de infraestructura. Todo su proyecto estaba hecho de metal y no necesitaba rehacerlo por completo; solo necesitaba tapar un agujero antiestético. El proyecto fue sencillo y los resultados, eficaces.
Un cliente nos envió una carcasa moldeada por inyección que estaba utilizando y quería que imitáramos su contorno curvo. Parecía que iba a hacer falta mucho ensayo y error para conseguir que la superficie superior curvada quedara correcta. Pero tras una breve lluvia de ideas, se nos ocurrió una solución. Colocamos su pieza en la fotocopiadora y escaneamos una imagen. Luego importamos la imagen a SolidWorks, determinamos una dimensión conocida, la escalamos y dibujamos sobre la imagen. El cliente quedó satisfecho con el resultado y nosotros aprendimos algo nuevo y lo agregamos a nuestra “caja de herramientas”.”
En resumen, hacemos mucho más que simples cajas de seis caras. Fabricamos platos, tapas, bandejas y cajas de cinco caras; no hay nada que no estemos dispuestos a intentar. Siempre estamos deseando afrontar el próximo reto para darle más vida a Toolless.
Hasta la próxima,
Scott